Promover espacios públicos seguros

¿Cómo podríamos prevenir la violencia y el acoso sexual en espacios públicos?

En Colombia, el acoso y la violencia sexual en espacios públicos es sumamente frecuente, sin embargo, la información al respecto es escasa. Para entender la envergadura de este problema, podemos referirnos al reporte de Thomson Reuters  sobre los sistemas de transporte público más peligrosos para las mujeres en el mundo, en el cual Bogotá ocupa el primer puesto a nivel global. Según datos provenientes del Programa Global Ciudades y Espacios Públicos Seguros para las niñas y las mujeres de ONU Mujeres, el 82,6% de las mujeres de Popayán y el 90.5% de las mujeres de Bogotá manifiestan sentir inseguridad en el espacio público y temor a ser acosadas.

 

En Colombia, las mujeres y las niñas experimentan y temen varias formas de violencia sexual en espacios públicos que abarcan desde comentarios sexuales y tocamientos no deseados hasta violaciones y asesinatos por razones de género. Sucede en las calles, en los buses, cerca de colegios y hospitales, en parques, baños públicos y mercados. Las mujeres y niñas que viven en condiciones de pobreza, incluidas las que pertenecen a grupos socialmente excluidos (indígenas, migrantes, discapacitadas, desplazadas, etc.), corren un mayor riesgo de sufrir violencia sexual y son más vulnerables a sus efectos negativos, en especial debido a experiencias de discriminación y desigualdad y al acceso limitado a la información, los servicios, los recursos y la justicia.

 

Muchas mujeres y niñas evitan denunciar sus experiencias de violencia sexual no solo por miedo a las represalias o la falta de confianza en las autoridades, sino también por culpa del estigma social. Debido al bajo índice de denuncias, los responsables cada vez se sienten más fuertes y las agresiones acaban siendo aceptadas como algo cotidiano.

Desafíos

 

  • Promover cambios en los comportamientos sociales que naturalizan y banalizan la violencia contra las mujeres en el espacio público, por ejemplo, evidencias de prácticas que reproducen el acoso en el espacio público, así como conductas que la previenen.

  • Identificar en qué espacios públicos, lugar, fecha y hora ocurren actos de acoso  (georeferenciación) y factores de riesgo con mapas de resultado consolidado.

  • Informar servicios de atención a la violencia y el acoso sexual en el espacio público. Incluyendo marcos normativos, ruta y criterios de atención de calidad para las víctimas. 

¡Haz parte del cambio!