Paso 15:

Demuestra ventas e ingresos reales

Ahora que hemos lanzado el producto al mercado, demuestra de una forma cuantificable que los clientes están adoptándolo; no sirve verlo todo de color rosa, se exigen datos.

En este paso, llevarás tu PMVE y lo pondrás delante de tu cliente objetivo para probar si acepta este conjunto integrado de supuestos clave y si pagará por el producto, demostrando de esta forma que cuando se ponen juntos todos los supuestos individuales, el conjunto funciona en la vida real. Lleva tu PMVE a los clientes para ver si realmente usarán y pagarán el producto. 

Recopila datos para ver si están usándolo y en qué medida participan como usuarios. Determina si ellos, o alguien vinculado a ellos, pagará por el producto y, además, lo recomendará con el boca a boca. Después, recopila los datos a lo largo del tiempo, analízalos y busca con especial interés si hay tendencias y factores subyacentes que las expliquen. 

¿Cómo identificar tus supuestos clave?

Basándote en todos los detalles que has descubierto sobre tu producto y tu cliente, lo lógico es que tu producto sea viable; pero al final una persona tiene que aceptar tu producto innovador y las personas no siempre son racionales. Algunos economistas conductuales se han hecho famosos por centrar sus investigaciones en la conducta irracional de las personas. El profesor Dan Ariely, economista conductual de la Universidad de Duke, quizás sea el más conocido. Por lo que después de hacer unos planes llenos de lógica tras haber hecho experimentos individuales en todo el recorrido,  y antes de invertir grandes cantidades de tiempo y dinero, asegúrate de que… ¡los clientes comprarán tu producto! A la hora de hacer las pruebas para ver si alguien pagará por tu producto, el precio inicial no es tan importante como demostrar que el cliente objetivo pagará por adquirir tu producto.  

 

Incluso aunque no vendas tantas unidades de tu producto como deseas, puedes aprender muchísimo porque tienes datos reales sobre el PMV. Ahora estás inmerso en un proceso de aprendizaje continuo dentro del bucle de retroalimentación con tu cliente, que es justo el lugar desde el que podrás empezar a extraer oro y hacerte rico, las preferencias del cliente. Es crucial que primero veas si el cliente objetivo comprará y aceptará el producto; pero también es importante empezar a comprobar en qué medida recomendará las ventajas de tu producto a otras personas dentro del mercado al que te diriges. ¿Cuál es la magnitud del boca a boca que está generando tu producto? Lo que se suele conocer como coeficiente viral. Así que en este paso mide si al final tus clientes recomiendan tu producto a otras personas, porque esto genera un boca a boca positivo que reducirá tu CAC. 
 

Micro-Reto